trialSet es la denominación que se nos ha ocurrido para referirnos al sistema de control de carrera y cronometraje que desde hace años venimos empleando en la Federación de Motociclismo de Castilla y León para las pruebas de trial. Aunque hace tiempo que venimos comprobando su eficacia, seguimos evolucionándolo continuamente, adaptándolo a distintas modalidades de competición y tratando de blindarlo a prueba de errores.

El objetivo que perseguíamos al desarrollar esta aplicación fue dotar de una dinámica muy ágil a la mesa de control de carrera, una dinámica más adecuada al siglo XXI, de modo que permitiera que el completo control de carrera pueda ser realizado por una sola persona y en tiempo casi real. Ya, ya sé que casi siempre cuento con la ayuda de un auxiliar de mesa, o de otro cargo; pero no se trata de suplir ninguna carencia ni dificultad que todavía presente el sistema, sino de las que padece un servidor mismo (habitual cronometrador).

Así pues, este año vamos a centrar el desarrollo del sistema en conseguir que la aplicación pueda ser manejada por otras personas mentalmente en mejor disposición que quien suscribe, personas que - a buen seguro - serán extremadamente fácil de encontrar. Para ello tendré que empezar por poner mis orejas en «ON» y tratar de comprender las dificultades que un ser normal pueda encontrar en el manejo de la aplicación. Con lo bien que a un servidor se le da explicar las cosas, os ruego paciencia y comprensión, porque probablemente sea producto de mis limitaciones los eventuales inconvenientes que os podáis encontrar durante el proceso de instrucción necesario. Sirva de alivio saber que un día (quizá pronto) os libraréis de mis torpezas, vicios y manías.

Es en este lado del trial, su cara oculta, donde moramos los duendecillos que tratamos de poner solfa a las iniciativas (en ocasiones ideas, en ocasiones ocurrencias) de vuestros clubes, organizadores, delegados... A base de aplicar las leyes del azar y de la combinatoria, estudiamos casi todos los posibles inconvenientes de cada modificación que se nos requiera, para tratar de convertirlos en notables ventajas (... o de que pasen lo más desapercibido posible si no lo conseguimos, jeje). Se trata de una compleja labor analítica que sirve para prever todos aquellos supuestos que casi nunca suceden, pero que pueden producirse. En ingeniería se conoce como la "interacción desfavorable de supuestos aleatorios y tolerancias", un recurso sintáctico absolutamente inútil en términos racionales, pero que nos sirve para salir del paso brillantemente. Y en esta labor es en la que me voy a centrar, a partir de ahora, mis esfuerzos para con mi deporte y el vuestro, mis admirados correligionarios.

Por supuesto, y como siempre, estamos abiertos a vuestras agudas sugerencias para continuar mejorando las prestaciones del sistema de control de carrera y cronometraje trialSet.


Antes de nada, permitidme que os ponga aquí mismo mi greeting card, en la que figura toda la información que - quizá en algún momento del campeonato - os pudiera interesar: mi código de cuenta IBAN.

Y es que de unos años para acá, estas mis dos criaturitas (trialSet y enduroSet), han venido colmando de dicha y felicidad mi ya medio siglo de malversación continuada de oxígeno.

Así que ya sabéis: sabed ser generosos para que no paséis desapercibidos por esta vida.

Vuestra generosidad pasará, como siempre, directamente a financiar las diversas actividades del partido político al que me debo, Ladremos.
Me complace presentaros las dos aplicaciones informáticas que he venido desarrollando desde hace unos años para acá, pese a la "inestimable ayuda" de mi buen amigo Manolo Jiménez, que es un tipo de Cistierna al que le gusta discutir con el GPS (haceos una idea). TrialSet y EnduroSet, que como casi todos habrán ya deducido se ocupan de que un servidores no cometa demasiados errores de cronometraje, o de disimularlos ladinamente, durante las pruebas de Trial y Enduro respectivamente.

A continuación debería de describiros los aspectos técnicos más aparentes, empleando para ello un montón de esdrújulas y barbarismos anglosajones que - aún sin entender una palabra - os lleven a admirar al creador de estas obras, es decir, a un servidor. Tranquis... que os lo perdono. Os lo resumiré en que ambas son realmente una pequeña virguería sólo al alcance de muy pocos privilegiados.

Con ellas el cronometrador no sólo consigue un cómodo control absoluto de la carrera, sino que también los participanes disponen de información de la prueba, incluso vuelta a vuelta, y de resultados prácticamente instantáneos (lo que tardo en cotejar los resultados que habéis obtenido con la lista de vuestras donaciones).

Poco a poco, temporada tras temporada, vamos incorporando nuevos módulos a la aplicación con los que vamos automatizando más y más la tan extenuante como ignorada labor de vuestros sufridos cronometradores. Con la llegada de un nuevo delegado de trial, don Luis J. Bustillo, me ilusiona, pues me parece un tipo cabal e instruido. Confío, pues, en que vaya transcribiendo al castellano de Cervantes todos esos jeroglíficos que adornan algunos puntos del Reglamento Competitivo de Trial que nos rige. Un enigmático texto originalmente manuscrito en manoleño ancestral, sobre el que las explicaciones de viva voz que su autor me ofrecía, acabaron por apartarme de la fe en la evolución. (Es broma, al gran Manolo Jiménez - delegado saliente - le debemos un texto reglamentario que ha sido imitado, copiado (incluso transcrito) por otras federaciones, jeroglíficos incluidos).



Un día nuestro insigne presi don Francis me pidió que tratara de preparar una plicación para las pruebas de Enduro, similar a la que tenemos para el trial. Un servidor ni tenía entonces (ni aún ahora) ni puñetera idea de en qué consiste una carrera de Enduro. Tampoco es que dispusiera de mucho tiempo para hacerla, ni tampoco Francis tenía una idea clara de lo que quería. Sin referencia alguna, puesto que - todo lo más, y como en el caso del trial - lo que por ahí se manejaba era una pequeña hoja de cálculo muy elemental, con la que a base de buena voluntad se lograba, mal que bien, presentar unos resultados finales "creíbles". La imaginación al poder, ya sabéis.

Dudé unos minutos sobre si aceptar la misión: Ni idea de Enduro, tampoco ideas ajenas, ni referencias; conocimientos elementales de programación... ¿Cómo no iba yo a aceptar? ¡Si soy trialero!


«Non est scientia sine experientia»

Lo que me costó alcanzar a comprender la dinámica de una prueba de Enduro sólo lo sé yo y mi compañero Juan Carlos Costilla que se armaba de paciencia para comprobar uno a uno, mano a mano, montañas de resultados, sumas, bonificaciones... Juntos fuimos deduciendo cada paso, a lo largo de dos largos años.

Una noche, tras otra de esas interminables veladas en las que el teclado de mi ordenador acababa en el balcón de mi vecino, tuve uno de esos sueños clarividentes que a otros, menos afortunados, sólo les revela el número que debe jugar a la BonoLoto. De pronto recordé a un querido profesor, de mi adolescencia marista, que nos martilleaba a diario con que todo en la vida obedece a algún algoritmo, basta con averiguar su ecuación para resolver cualquier misterio. Nunca llegué a comprender el alcance del significado de tal aseveración; en cierta ocasión me atreví a preguntarle (con candidez, lo juro) si es que debíamos interpretar, por ende, que su orden a quien adoraba no era a Dios, sino a un simple algoritmo. Pescozón y una hora de pie fuera de clase, acabaron prematuramente con mis primeros escarceos con la filosofía teológica.

El caso es que por fin iba a poder experimentar por mí mismo la veracidad de aquella extraña ley natural, y de inmediato me puse a buscar algoritmos en lugar de seguir aporreando el teclado con kilómetros y kilómetros de líneas de programa que tarde o temprano iban a resultar desesperantemente ineficaces.

Hoy puedo asegurar su certeza, en el mundo de los mortales (que es lo que entonces no supe comprender). La primera media docena de magdalenas que hace tu mujer, son anárquicas, espontáneas, incluso improvisadas. La eficacia la obtendrá el día que se disponga a preparar dos docenas de una tacada. Entonces, a su conocimiento le apliacrá algoritmo, (por ejemplo: tres cucharadas de azúcar por una de mantequilla antes de revolver). Eso es un procedimiento, con el que completará su método, su sistema.

Mis magdalenas, quiero decir, mi dichoso programa necesitó de varios, muchos algoritmos, pero la matemática es inefable, queridos niños que tanto preguntáis ke-paké-sirven. Mil pruebas, mil resultados, todos correctos, va a ser que sí.


Hoy disponemos de una aplicación fiable y capaz de cronometrar con absoluta precisión cualquier configuración, modalidad de prueba de Enduro. Bueno, ya hace un año y pico que es así, pero ya sabéis lo prudente que soy y no me atreví a afirmarlo públicamente antes. Ahí lo dejo.


La Federación de Motociclismo de Castilla y León cuenta hoy con dos aplicaciones súmamente eficaces para prácticamente todo tipo de pruebas de Trial y de Enduro.


- «Pero tú eres tonto o qué, ¿por qué no las vendes?»

Pues quizá por eso mismo, porque soy tonto. Porque creo que al motociclismo hay que venir para aportar algo, y no para rentabilizar una afición. Porque, como no tengo dinero (en España), sólo puedo contribuir con mi esfuerzo. O quizá porque de pequeñito me hacía pis en la cama y mi abuela me regañaba.

Sí que hay gente que, después de conocerlas, se muestra interesada en obtener las aplicaciones, pero es que - como sabéis todos - el software es gratis... y yo ya tengo hueso de goma para morder sobre la alfombra.

Sólo hablo en profundidad de ellas con quien, como yo, contribuye con su esfuerzo a dignificar esta afición que nos apasiona. Pero no vendo contribuciones. Mi caja será de pino, pero Manolo me respeta, ¿comprendéis?